Historia de la Causa
El 1° de abril de 1998 la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, junto a un grupo de familiares de desaparecidos, demandó ante la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata la apertura de un proceso en el que se investigaran los hechos que condujeron a la desaparición de personas en la zona de jurisdicción del Tribunal (La Plata, Berisso, Ensenada, zona sur del Gran Buenos Aires y parte del oeste de la provincia).
Esta acción se enmarcó en las estrategias pergeñadas por los organismos de derechos humanos para hacer frente a las leyes de impunidad y obtener finalmente no sólo Verdad sino también Justicia.
Veinte días y dos acuerdos demoró la cámara para hacer lugar a la solicitud. El 30 de setiembre de ese año se iniciaron las audiencias orales y públicas, que comenzaron a arrojar luz sobre las atrocidades cometidas por la dictadura.
Exactamente un año después, el 30 de septiembre de 1999, el camarista Leopoldo Schiffrin solicitó a la Cámara que cite a Miguel Etchecolatz a prestar declaración indagatoria sobre los nuevos delitos denunciados, que no habían sido incluidos en el juzgamiento que se llevó a cabo en los años 80, en la denominada “Causa Camps”.
En diciembre de ese año el Tribunal resolvió no hacer lugar al pedido y remitir la causa al Fiscal General para que formule la denuncia correspondiente ante los jueces de primera instancia. El caso quedó radicado ante el Juez Arnaldo Corazza, quien se declaró incompetente y remitió las actuaciones a Capital Federal. La resolución fue ratificada por los camaristas Alberto Durán y Jorge Hemmingsen (fallecido).
De esa manera la causa quedó en manos del juez porteño Rodolfo Canicoba Corral, quien amplió la investigación y procesó al represor.
Posteriormente, a raíz de la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida, la Cámara Federal de Capital Federal resolvió la reapertura de la causa “Camps” y su remisión a la ciudad de La Plata. Como consecuencia de esa decisión la causa Etchecolatz también fue remitida y volvió a manos del Dr. Corazza, quien la elevó a juicio.
Los casos que se juzgarán
Este proceso juzgará al ex policía por el homicidio calificado de Diana Esmeralda Teruggi, privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y homicidio calificado de Patricia Dell’Orto y Ambrosio De Marco, privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidio calificado de Nora Formiga, Elena Arce Sahores y Margarita Delgado, privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de Julio López y Nilda Eloy.
A lo largo de aproximadamente tres meses se escuchará a 134 testigos, en su mayoria familiares, policías y liberados de los centros clandestinos de detención. Finalizados los testimonios -a mediados del mes de septiembre-, el Tribunal realizará inspecciones en los centros clandestinos de detención que fueron escenario de las violaciones a los derechos humanos que se investigan en el juicio y posteriormente tendrán lugar los alegatos y la sentencia.
Por su magnitud e importancia este proceso no se llevará a cabo en la sala de audiencias de los Tribunales federales, sino en un lugar más amplio, probablemente la sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino.
Un juicio histórico
Miguel Etchecolatz será el primer represor llevado a juicio oral y público en Argentina luego de la anulación de las leyes de punto final y de obediencia debida. Esto marca la importancia de este primer proceso que señalará rumbos en la lucha contra la impunidad.
Por otra parte, es también el primero de una serie de causas penales derivadas de los llamados “Juicios por la Verdad”, que desde 1998 se han multiplicado en el país y que jugaron un papel de suma importancia en la demostración de que los aberrantes crímenes de la dictadura cívico militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 no pueden quedar impunes.